El consumo

 

Los mall lindan con la obscenidad. Se constata la lógica capitalista del despilfarro. Se ve como se malgastan recursos sin considerar la miseria de millones, sin tomar en cuenta los efectos de producir un estimulo y el deseo de consumir, en personas que no pueden satisfacer ese impulso. La obscenidad consiste en escenificar esa agobiante abundancia a pocos miles de metros de la miseria, en exhibirla ante los ojos de los parias sin dinero ni crédito, que peregrinan hacia esos templos para mirar pero sin poder adquirir.

                                                                    Tomás Moulián, El consumo me consume.


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